De la tarjeta de memoria al cliente en cuatro pasos
Así se entrega una sesión en Festora. No hay instalación ni plugin: todo pasa en el navegador.
Crea el proyecto
Le pones nombre, el del cliente, el tipo de sesión y la fecha. Festora genera un enlace de galería de ocho caracteres.
Sube las fotos
Arrastras los archivos y suben directo al almacenamiento desde tu navegador. Las miniaturas se generan en tu equipo, así que la subida no espera a ningún servidor.
Comparte el enlace
Copias la dirección de la galería y se la mandas a tu cliente. Si quieres, le añades un PIN: sin él, la galería no abre.
Recibe la selección
El cliente navega, marca favoritas y descarga lo que necesite. Tú ves su selección en el dashboard y te la bajas ya filtrada.
Cuando el trabajo termina, bloqueas el proyecto o lo borras entero: al borrarlo se eliminan también los archivos del almacenamiento.
Quién puede ver las fotos
Solo tú y quien tenga el enlace, más el PIN si lo pusiste. La galería no aparece en buscadores, no hay feed público y no hay perfiles. Las fotos se guardan en un bucket privado, sin dirección pública.